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El fuego, la carta, la despedida. El fuego, la carta… (Parte 2)

“Tanto para nada; más de una vez me sugerí a mí mismo que dejase de lado esa loca loca idea de reciprocidad. Ahora sé cómo se siente, es como una estafa consentida, como cuando tácitamente aceptamos el discurso armado del vendedor de baratijas en el tren, “lléveselo señora, el abrelatas más versátil de todo el mundo”. Todo se va sucediendo tan rápido, mi amor, que no me doy cuenta, aun no abro los ojos, tal vez no quiera o lo que siento por vos no me deja abrirlos; me siento un perfecto imbécil, ante vos, pero sobre todo ante mí mismo, humillado hasta el hueso, olvidado hace rato ya, mirándome otra vez en este espejo, otra vez darme un cachetazo porque no es posible, definitivamente no es posible que eso que está ahí, dando lástima, perro mojado, no es posible que sea yo.

Eso, y saber que aún tenemos una charla pendiente, ya hice la apuesta conmigo mismo, sé que será un golpe de gracia, pero vos tenés ganas de hablar. “cuentas claras conservan la amistad” suelen decir los más grandes, a mí no me interesa ser tu amigo, no puedo ni podría jamás verte como una amiga, pero vos tenés ganas de hablar. Y sé que luego me vas a sonreír igual, y tu sonrisa vendrá desde lejos, pero no más allá de una mueca que se dibujará en tu rostro, plástica, superficial, etérea.

Lástima, te quise demasiado; no nos aprovechamos como la planta al Sol para su fotosíntesis, sino que nos entregamos sabiendo de antemano que nos íbamos a lastimar, una recíproca negación, un encuentro para el desencuentro, para menoscabarnos en el instante mismo del contacto.

Lástima, te quise demasiado...

Y dejando la carta sobre la mesa, prendió fuego un papel, accidentalmente el que contenía el desahogo de un corazón, carta continente, amor contenido; y se fue a dormir, sin pensar más en el asunto del fuego, de la carta y de la despedida.”

FIN

UN CRONOPIO

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Puntualidad

“…quizás debería existir, algo así como un reloj Para sincronizar los sentimientos…” "Qué tristeza interrumpir en tiempo inapropiado en la vida de las mujeres que he querido ‘Tal vez no es el momento’ ‘Estoy muy bien en pareja’ ‘Te quiero, como amigo’. Tal vez, si nos hubiéramos cruzado un par de meses antes, quién te dice Tal vez, si hubiese nacido algunos años después o ella, algunos antes. De todos modos, casi siempre llego o muy tarde o muy temprano, pero siempre en tiempo inapropiado en la vida de las mujeres que he querido. … Una lástima, con lo poco que me gusta ser impuntual." UN CRONOPIO.

Hasta el día que junte fuerzas

Tantas cosas pendientes, todos esos besos sin destino que Existen hoy en esta distancia insobornable. Si tan sólo supieras que muero por verte otra vez, que Impaciente voy buscando una coincidencia entre toda esa Gente que va y viene apurada, tratando de encontrarte O que me encuentres, por qué no, caminando, Ambos distraídos en nuestros quehaceres. Mientras la coincidencia es esquiva y reticente, sonrío por lo que fue esta historia, Anhelando volver a ser ‘nosotros-sin-que-importe-el-resto’, detener el tiempo juntos y No estar aquí hoy, nocturnamente solo, sin poder juntar las fuerzas para Decirte lo que necesito decirte (que es realmente urgente que sepas), y que Oculto lo escribí en la primera letra de cada uno de estos versos. Un cronopio.

Los símbolos

La calma que precede a la tormenta la quietud previa al huracán una mano tímida que se posa en otra mano una mirada derribando los muros del miedo el beso que, como fuego, arrasa todo a su paso voces que eclipsan el mundo, haciendo que nada más importe.   “Mel et lac sub lingua tua” miel y leche bajo tu lengua, desplaza todo de mí lo que queda de mí; con tu lengua de leche y miel convierte, por fin, esta soledad en frutos y paraíso Tu sabor dulce de fruta perfecta fresca de plena vida y amaneceres despeinada. Abrazar tu nombre cálido un perfume de caricias que todo lo envuelve tibia mirada nocturna que el sueño impide unos labios partidos, como de sal van buscando tu beso, miel bajo tu lengua Las manos también un símbolo mis manos que construyen, imaginan hacen música para vos,  ayer la hicieron, hoy, aquí y ahora y seguramente la harán mañana evocación poética, ojos como galaxias                       Yo soy mis mano...