Ir al contenido principal

CAPITULO II - Mientras el itinerario.


“Quiero que tu boca sea la felicidad
que se reinventa día a día, minuto a minuto
               /eterno jardín de nuevas sensaciones.

Quiero acompañarte en todo momento,
tomar tu mano cuando la tinta
infinita dibuje tu cuerpo, y
cuando la primavera se anuncie en tus ojos.

Quiero y te quiero y me quiero en vos,
porque tu mirada desborda el mundo, lo ahoga en colores
porque tu voz es arroyo calmo, sereno, constante,
porque te quiero y me quiero en vos, con vos, para y por vos.

Veo el celeste firmamento y los campos en sepia del viaje, la
alegría de la gente, los niños contra la ventana, el mate, la charla, el itinerario.
El tren que tarda en llegar a destino y pienso que tal vez el destino
sea estar a tu lado, renacer en tus besos; besos que devuelven la calma
que despojan miedos, que cicatrizan dolores y auguran buenas nuevas.

Pero qué puedo hacer ahora que no sea sólo
quererte y pensarte y saberte a mi lado; qué último rincón
de la esperanza pura me queda, desnudo de razones, deseando
con cuerpo y alma que te muestres ante mí, hermosa en términos superlativos.

Pero hoy estamos tan lejos, y pensándote trato de romper
esta distancia que hiere incansable, insobornable,
        /esta distancia que no da tregua y que no se mide en kilómetros.

Romper distancias, hallarte, creer que nuevamente todo tiene sentido,
ese sentido que le imprimiste al aparecer -única e indiscutible-, en mi camino, para verme en tus ojos, dormir en tu cuerpo y morir en tu abrazo.
                                                         /Te extraño.”

Un Cronopio

Comentarios

Entradas populares de este blog

Hasta el día que junte fuerzas

Tantas cosas pendientes, todos esos besos sin destino que Existen hoy en esta distancia insobornable. Si tan sólo supieras que muero por verte otra vez, que Impaciente voy buscando una coincidencia entre toda esa Gente que va y viene apurada, tratando de encontrarte O que me encuentres, por qué no, caminando, Ambos distraídos en nuestros quehaceres. Mientras la coincidencia es esquiva y reticente, sonrío por lo que fue esta historia, Anhelando volver a ser ‘nosotros-sin-que-importe-el-resto’, detener el tiempo juntos y No estar aquí hoy, nocturnamente solo, sin poder juntar las fuerzas para Decirte lo que necesito decirte (que es realmente urgente que sepas), y que Oculto lo escribí en la primera letra de cada uno de estos versos. Un cronopio.

Puntualidad

“…quizás debería existir, algo así como un reloj Para sincronizar los sentimientos…” "Qué tristeza interrumpir en tiempo inapropiado en la vida de las mujeres que he querido ‘Tal vez no es el momento’ ‘Estoy muy bien en pareja’ ‘Te quiero, como amigo’. Tal vez, si nos hubiéramos cruzado un par de meses antes, quién te dice Tal vez, si hubiese nacido algunos años después o ella, algunos antes. De todos modos, casi siempre llego o muy tarde o muy temprano, pero siempre en tiempo inapropiado en la vida de las mujeres que he querido. … Una lástima, con lo poco que me gusta ser impuntual." UN CRONOPIO.

Nadie Dijo Que era Fácil (Parte 1)

" ¿Cómo controlar aquello que sentía? Su rabia por saber que estaba haciendo el ridículo y no obstante seguir haciéndolo para goce de Ella y de sus “mejores amigos” (tenía una certeza sin base, sin fundamento, pero él creía que era así), esa rabia lo sumía en varias horas de pensamiento y mates con sabor a insomnio, una noche que de un cachetazo lo encontró solo, mirando hacia la pared, a veces escribiendo, pero buscando una solución (tal vez definitiva) a eso que le venía aconteciendo. “No, no tenés definitivamente nada que hacer acá” –pensaba-. ¿Qué importancia tendría para Ella? Si las conversaciones se dilataban en un tiempo que le quitaban naturaleza de conversación, arrancándole las palabras, a ella que disfrutaba ver como tenía que hablarle a pedido de parte. Con todas las sensaciones mezcladas intentaba siempre poner buena cara, quería demostrar (en vano, como tiene que ser) que era él el de “la experiencia”, que sabía manejar estas situaciones, producto de vivenci...