“Otra carta que se guarda en mi cajón, en sobre cerrado y sin destinatario expreso, pero sí grabado en mi cabeza, yendo y viniendo una y otra vez, trayéndote a mi mente, reviviendo todo...
Pero cómo explicarte que ahora comprendí que “morir por amor” no es simplemente una metáfora, que un “Te amo” mueve los hilos de ese universo que día a día nos vamos creando; cómo explicarte, cómo lograr que entiendas que después de tu presencia (tanta policroma, tanta...) todo es, ahora que no estamos juntos, un constante gris... TE EXTRAÑO, otra vez lo escribí, no puedo gritarlo, pero necesito (y tal vez debería). No puedo aceptar que voy a pasar el resto de mi vida sin vos en ella, despertando cada mañana con el corazón comprimido y latiendo porque así tiene que ser, porque necesita mantenerme vivo, lleno de tristezas pero vivo... no quiero aceptar tener que despertarme, abrir mis ojos y no encontrarte durmiendo a mi lado.
Otra noche durmiendo en una cama que no es la mía. En la oscuridad casi absoluta, juego con el haz de luz, mirando mis manos una y otra vez, pensando en algo descabellado: cerrar mis ojos y encontrarte ahí, en nuestro lugar soñado, con los brazos extendidos, con tu carita llena de sueños y proyectos y esperanzas; correr a esos brazos como nido, burlar la distancia, ganarle la apuesta al Tiempo, comenzando la historia (nuestra historia) de una vez y para siempre.
Sos poesía viva, como el rocío de noche, como esta soledad compañera, como mirar el haz de luz que rompe la perfecta oscuridad y repensarte, serena y soñadora, siendo esa mujer de quien me enamoré, siendo tan inigualable e incomparable; sobresaliendo del resto, siendo TODO –o más- de lo que mis deseos representan, siendo la personificación de esos deseos. Y siendo tanto en mi vida... ¿qué puede llegar a preocuparme lo demás? Si no se trata de dar mi vida por hacerte feliz, el resto es superficial; mi futuro entonces nace y se desenvuelve, vive sobre la base de esa exageración no tan exageración, que me moviliza a luchar como estoy luchando, a sentir como estoy sintiendo...
Te necesito mucho, comprendí cuánta razón le asiste a eso que escribo en los márgenes de las hojas, en algún papelito suelto en el libro que estoy leyendo, cada vez que pienso en vos: 'sentirte cerca es lo único realmente importante'.”
FIN
UN CRONOPIO
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